Pensamientos

Volver a Irún

El ascensor era antiguo y pequeño, de madera; apenas cabíamos los seis. Tenía una doble puerta metálica que había que empujar con fuerza para sentir que el trayecto hasta el segundo piso fuera seguro. De aquello se encargaba mi padre,… Leer más ›

Tocar la luz

Menuda congoja me ha entrado al terminar de leer Los amantes de la noche, de Mieko Kawakami. La protagonista languidece a sus treinta y cuatro años como si viviera ligeramente ausente de su propia vida, sin llegar nunca a tomar… Leer más ›