Hace unos días me encontré con una amiga que acababa de regresar de la Antártida. No nos veíamos desde hace por lo menos seis meses. Aunque ya había disfrutado de sus fotos en redes, me habló con todo detalle de… Leer más ›
Momentos
La fiesta de Juan
Cuando se acerca septiembre, suelo estar atenta a las redes sociales para no perderme las fotos de la fiesta de Juan. Como siempre, son imágenes divertidas, sin pretensiones, tomadas en el patio de su casa de Ourense. No falta nadie… Leer más ›
Todo eso basta
El verano es ver un documental de Patti Smith y echarte a llorar porque, cuando habla de Richard Mapplethorpe, te acuerdas de JG. Llenarte los pies de arena y correr hasta la toalla porque quema. Pintarte las uñas de un… Leer más ›
Volver a Irún
El ascensor era antiguo y pequeño, de madera; apenas cabíamos los seis. Tenía una doble puerta metálica que había que empujar con fuerza para sentir que el trayecto hasta el segundo piso fuera seguro. De aquello se encargaba mi padre,… Leer más ›
Los libros prestados
Tenía pensado leer alguno de esos libros ligeros que llevan meses esperando su turno en la estantería. Pero mi hermano había prometido prestarme el que estaba terminando, convencido de que me encantaría. Ayer vino a casa con el álbum de… Leer más ›
El eclipse puede esperar
Hay algo excitante en dejar las cosas para el último momento. Quizá sea esa descarga de adrenalina que aparece cuando ya no queda margen. Como cuando dejabas el estudio de un examen para la tarde de antes, sabiendo que del… Leer más ›
La maleta (un comic de Silvia Ziche)
Nada, está visto que hacer la maleta, requiere un conocimiento de una misma, que yo, evidentemente no poseo.
Las siete menos treinta y seis (o las 6.24)
Cuando el despertador suena a las 6.24, suelo estar en lo mejor del sueño. Como hoy. Le preguntaba a C si iba a desayunar y me respondía que no. Entonces decidía irme yo sola. Caminaba un trecho de calle hasta… Leer más ›
De una ley a otra
Empieza el domingo. Como de costumbre, me levanto tarde, a pesar del calor. Me gusta apurar la cama todo lo que puedo, aun sabiendo que las muchas tareas pendientes me esperan con la misma parsimonia con la que yo las… Leer más ›
El arte de llegar tarde en Roma
En Roma no se debería andar con prisa. Perderse una iglesia por mirar el reloj es casi un pecado. Allí, el tiempo no se mide en minutos, sino en desvíos: una calle que se curva de pronto, una fachada que… Leer más ›