El ascensor era antiguo y pequeño, de madera; apenas cabíamos los seis. Tenía una doble puerta metálica que había que empujar con fuerza para sentir que el trayecto hasta el segundo piso fuera seguro. De aquello se encargaba mi padre,… Leer más ›
Viajes
El arte de llegar tarde en Roma
En Roma no se debería andar con prisa. Perderse una iglesia por mirar el reloj es casi un pecado. Allí, el tiempo no se mide en minutos, sino en desvíos: una calle que se curva de pronto, una fachada que… Leer más ›
A cien por hora
—Creo que necesito una cerveza. Es lo único que acertó a decir tras secarse el sudor que como gotas perladas caían por su frente. —¡Para te digo! —gritó esta vez, bajando el cristal de la ventanilla en un intento… Leer más ›
Quédate conmigo.
Siempre hay una primera vez para todo, incluso una segunda, eso dicen. Algunas mitificadas hasta el aburrimiento, otras que pasan desapercibidas como el más tonto de los encuentros. Pero, ¿quién no olvida el primer amor, su primer beso, la primera… Leer más ›
Sin equipaje.
Ojalá fuera tan fácil, es lo que pienso mientras mis ojos se deslizan por las imágenes de ese anuncio que con su voz de tinta parece llamarme insistente desde el periódico, y por el que me dejo llevar hipnotizada por… Leer más ›
Máscaras.
Todos tenemos algún episodio en nuestra biografía que permanece arrinconado en la memoria, como ese vestido apolillado que lucha por abrirse paso en el armario, merecedor de una segunda oportunidad. Episodios que sacamos de paseo bajo siete capas de… Leer más ›
Como un volcán:
Caro amico: Esta es la carta a la que me refería y con la que empezó el romance que les acabó llevando al vertiginoso cráter de Stromboli: Mayo, 1948 “Estimado señor: Vi sus películas Cittá Aperta y Paisá, que me… Leer más ›
Sad song
Ayer regresaba a casa envuelta en ese cansancio típico del que lleva todo el día dando tumbos, acalorada pese a la lluvia, con los pies molidos por los tacones, pensando en lo poco que queda ya del mes de… Leer más ›
Notas sueltas -apátridas- (en mi cuaderno de verano):
Tenía ganas de que llegara este momento. Unas ganas terribles, locas de teñir con el azul del mar mi verano, despertar en otra cama que también es mía pero que es distinta, mucho más revuelta y que, con menos sábanas, acoge… Leer más ›
Con el frío en el cuerpo
Hay días como hoy en los que el calor parece derretir el asfalto y en los que hay que salir a la calle con vestidos vaporosos y frescos que dejan insinuar formas e intimidades, y donde en esas ironías… Leer más ›