No sé si al resto de escritores les sucede igual, pero cuando escribo imagino a alguien vulnerable, curioso y con un increíble afán por estar al día de cuanto ocurre en la vida, tan parecido a mí que podría ser… Leer más ›
Escritura
Un montón de palabras, nada más
Raro es el que no escribe hoy en día, el que no mantiene un blog o colabora asiduamente con alguna revista literaria. Casi todos mis amigos lo hacen, algunos se ganan la vida con ello, incluso los hay que tienen… Leer más ›
El amor es un perro del infierno
Cada uno tiene sus predilecciones en literatura. Sucede como con los afectos, que sin saber por qué sientes afinidad por quien menos esperas. Lo mismo que los hombres, me gustan los autores de vidas tortuosas, de escribir canalla y mirada… Leer más ›
Regalos llovidos del cielo
Leo el relato sobre Foster Wallace que un amigo guionista me envió esta mañana. En él habla de su viejo Chrevrolet, de un viaje por la costa Oeste, y de los pechos pequeños y duros de su mujer. Ni siquiera… Leer más ›
Madame Rocheteau
A Marlene Rocheteau, la conocí hace unos años en uno de mis cursos de arte. Desde el principio me pareció una mujer poco convencional, más bien particular en su modo de aceptar las cosas, incluso las más pequeñas, las… Leer más ›
El escaparate
Durante estos días de junio en los que la Feria del Libro ha ocupado un lugar destacado en El Retiro, no he dejado de asomarme a sus casetas en cada uno de mis paseos. Mi interés, además de… Leer más ›
Eso es lo bueno…
Charlotte: Estoy perdida. ¿Eso tiene arreglo? Bob: No… Sí. Ya se arreglará… Charlotte: ¿De veras? Fíjate en ti… Bob: Gracias. Cuanto más sabes quién eres y lo que quieres, menos te afectan las cosas. Charlotte: Ya. Es que aún… Leer más ›
Un placer fugaz.
Todos necesitamos sentirnos queridos, que nos digan lo buenos que somos, sentirnos arropados por el calor de palabras dulces que nos miman como el abrazo de una abuela una tarde de domingo. Truman Capote buscaba este reconocimiento de un modo… Leer más ›
La maldición de escribir.
Disculpe que me equivoque tanto con la máquina. Primero, porque mi mano derecha resultó quemada. Segundo, no sé por qué. Ahora un pedido: no me corrija. La puntuación es la respiración de la frase, y mi frase respira así…. Leer más ›
Un empujón literario.
Me jode preocuparme por cosas que no deberían inquietarme. Un ruido en la noche, una resaca a destiempo, a veces ni eso. No nos damos cuenta, la primera yo, que la mayor amenaza se encuentra en esta disposición nuestra para… Leer más ›