Fue a finales de mayo cuando empecé a trabajar en la fábrica de galletas. Me acuerdo bien porque por aquel entonces operaron a mi madre de un tobillo. Lo que parecía la convalecencia tranquila de una intervención sin importancia se… Leer más ›
Pensamientos
A mordiscos.
Los que como yo nos movemos en las arenas movedizas de la pasión desmedida, sabemos que basta el ligero vaivén de un abrazo mal dado, apenas un gesto torcido, para que todo, incluido el amor, se desvanezca. Y sin embargo… Leer más ›
Nada más que sueños.
Ha vuelto a pasarme. Si en cuanto me levanto no corro a escribir lo que durante mi duermevela mi cabeza va maquinando, puedo darme por perdida. Llevo una temporada que no recuerdo ni lo que sueño. La cosa me jode… Leer más ›
Por arte de magia.
Todo comienza por arte de magia… un himno, un susurro, un chorro repentino de inspiración, una idea que viene a la mente consciente o inconsciente… Lee Krasner Cuando me avisaron de la muerte del que fuera mi marido,… Leer más ›
El roce de una pierna.
Encuentro en la idea de observar a la gente, un extraño placer que roza lo indiscreto. El tonto disfrute del que se recrea en las historias de otros, y aún así lo hace a sabiendas que no debe. Suele sucederme… Leer más ›
Pequeñas conquistas sin importancia
David Trueba es uno de esos tipos que como el violinista del metro de Plaza Castilla o Massimo Bottura, me lo llevaría a casa sin dudar. No, no me pregunten que tiene, pero algo tiene al modo de los… Leer más ›
A su manera
Año 1919. Cuando la marquesa de Urquijo visita por primera vez la tienda de Sonia Delaunay en Madrid, queda sorprendida por la sobriedad de las paredes, unas paredes desnudas desprovistas de adornos, muy alejadas del despliegue de color que… Leer más ›
El encuentro.
La vida no sería lo bastante desconcertante sin esos encuentros que se terminan complicando sin remedio. Casualidades de las que no te repones ni olvidando lo sucedido. Por eso yo que soy poco dada a las imprevistos, todavía me pregunto… Leer más ›
Sin causar revuelo.
Emma fue la primera persona a la que invité cuando me instalé en mi nueva casa de Blasco de Garay. Era justo que así fuera, nadie salvo ella, se había preocupado por cómo me sentía aquellos días en los… Leer más ›
El café pendiente.
Fue el viernes pasado, cuando al salir de mis lecciones de arte, no pude resistir la tentación de entrar en el Café Comercial. Hacía años que no entraba, casi tantos como años terminé mis estudios en la Facultad y con… Leer más ›