Coleccionaba besos, coleccionar otra cosa hubiera sido demasiado fácil. Ni suspiros, ni estrellas, ni soles: solo besos, cuantos más mejor. Primero fueron besos robados, luego besos a escondidas y al final besos de amante, los que más le gustaban. Algunos… Leer más ›
Momentos
Duelo de vaqueros
Soy tan poco previsible que a veces y sin saber por qué, me da por poner orden no en mi vida que poco arreglo tiene, pero si en esos cajones de los armarios en los que se van amontonando… Leer más ›
Las metáforas
Como dice Rosa Montero, cada vez estoy más convencida que el mundo se divide entre los que están deseando que llegue la noche para darle una patada a sus preocupaciones, abandonándose en un profundo y reparador sueño, y los que… Leer más ›
El consejo
Cuentan que Betty Parsons al principio de su carrera le pidió consejo a Peggy Guggenheim sobre cómo distinguir los cuadros buenos de los mediocres. Peggy le respondió: «cuando vayas al estudio de un artista, tienes que mirar bien… Leer más ›
El robo del siglo
Hacía calor aquella mañana de agosto en Paris. Y aun así, a pesar de ese calor insoportable que ni siquiera el agua fría de la ducha consiguió aliviar, Vincenzo Peruggia salió temprano de casa, a las 7.15, mucho antes de… Leer más ›
Al pie de la letra
Me he terminado acostumbrando tanto a la belleza de una vida rutinaria, que cuando alguien se empeña en mejorarla con lo que entiende son pequeños adelantos, no puedo por menos que sospechar y echarme a temblar. Me pasa como… Leer más ›
Mesa, mantel y balances
No pocas veces la más tonta de las situaciones, una llamada intempestiva de un amigo que destapa un malentendido o su misma ausencia, que también, te sumen en un run run mental, en un estado de inquietud, como esos versos… Leer más ›
La culpa la tiene septiembre
Llega septiembre y los buenos propósitos que nos saltamos a la torera, incluso los más tontos, vuelven a cobrar ese protagonismo inocente que un día tuvieron: ponerse a dieta, acudir al gimnasio, escribir seriamente… Me callo el resto, ¿a… Leer más ›
Ya huele a mar.
Una estación de tren… y ese destino que se vislumbra a lo lejos y que conozco tan bien. Nunca mejor que ahora en la quietud de mi duermevela, con el libro todavía abierto en mi regazo, para darme cuenta… Leer más ›
Lo que fuimos
Mucho antes de que esta historia empezara a escribirse o al menos perfilarse como cierta, acabábamos de ser trasportados Javier y yo, por el torbellino del agua y después, engullidos por el desagüe de la bañera. Por suerte todo… Leer más ›