Me he terminado acostumbrando tanto a la belleza de una vida rutinaria, que cuando alguien se empeña en mejorarla con lo que entiende son pequeños adelantos, no puedo por menos que sospechar y echarme a temblar. Me pasa como… Leer más ›
Momentos
Mesa, mantel y balances
No pocas veces la más tonta de las situaciones, una llamada intempestiva de un amigo que destapa un malentendido o su misma ausencia, que también, te sumen en un run run mental, en un estado de inquietud, como esos versos… Leer más ›
La culpa la tiene septiembre
Llega septiembre y los buenos propósitos que nos saltamos a la torera, incluso los más tontos, vuelven a cobrar ese protagonismo inocente que un día tuvieron: ponerse a dieta, acudir al gimnasio, escribir seriamente… Me callo el resto, ¿a… Leer más ›
Ya huele a mar.
Una estación de tren… y ese destino que se vislumbra a lo lejos y que conozco tan bien. Nunca mejor que ahora en la quietud de mi duermevela, con el libro todavía abierto en mi regazo, para darme cuenta… Leer más ›
Lo que fuimos
Mucho antes de que esta historia empezara a escribirse o al menos perfilarse como cierta, acabábamos de ser trasportados Javier y yo, por el torbellino del agua y después, engullidos por el desagüe de la bañera. Por suerte todo… Leer más ›
Cobardías
Ya se sabe que las cosas que no nos decimos, suelen ser las más importantes, al menos para mí. Por eso, nunca entenderé esta manía por disimular los sentimientos más recónditos, ese empeño por mantenerlos a salvo, arropándolos con siete… Leer más ›
A un paso de la fama.
La mayor putada del mundo debe ser acostarte una noche y descubrir con asombro a la mañana siguiente, que has pasado de ser una persona gris y anodina, sin trabajo estable y sin un perrito que te ladre, a la… Leer más ›
Buscando lo imposible.
¿Qué le pedirías a tú la persona amada? – Pues, que no intente acompañarme a las fiestas, pero que se quede en casa para contarle los chismes. Que no me interrumpa cuando escriba a máquina, que lea los… Leer más ›
Cualquier cosa por amor…
Hay quienes harían cualquier cosa por amor, sin pudor, ni sentido del ridículo. Cualquier cosa con tal de gritar al mundo sus intenciones amorosas. Desde comprar todos los globos de la feria hasta tatuarse el nombre de su amado… Leer más ›
Los pies fríos
Sentirte observada desde la ventana del edificio de enfrente, solo puede considerarse como un cumplido cuando el que te mira pequeñito en la distancia, insignificante casi, no ceja en su empeño valiéndose de cualquier artimaña, hasta conseguir despertar tu… Leer más ›