Después de cinco años viviendo puerta con puerta, descubrí la semana pasada en una conversación de portal, que mi vecino, el del 9º 5, regenta una librería de viejo. Una noticia que no me hubiera afectado como lo hizo,… Leer más ›
Libros
Simplemente gracias, Natalia Ginzburg
El 25 de julio de 1963 Oriana Fallaci asistió en el Ninfeo de Villa Giulia a la entrega de los Strega, uno de los más importantes premios literarios en Italia. Entre los asistentes se encontraba Natalia Ginzburg, quien sin convencimiento… Leer más ›
El Turín de Pavese
Estoy en Turín, llevo aquí dos días. Se me hace raro escribir estas notas desde el hotel, acostumbrada a mi desordenada mesa de trabajo. Siento que mi mirada se pierde distraída por la habitación, en el cuadro a carboncillo de… Leer más ›
Un buen cerrojo
Todos tenemos nuestras manías, nadie se salva. Tampoco quien les escribe. Si hasta los perros las tienen, ¿por qué no iba a tenerlas yo? Eso sí, podéis estar tranquilos, entre mis manías no están el morder zapatos, ni calcetines…. Leer más ›
Regalos llovidos del cielo
Leo el relato sobre Foster Wallace que un amigo guionista me envió esta mañana. En él habla de su viejo Chrevrolet, de un viaje por la costa Oeste, y de los pechos pequeños y duros de su mujer. Ni siquiera… Leer más ›
Reinos de papel
Hay algo inevitable que me empuja a entrar en las librerías, en cuanto me tropiezo con una. Podría no considerarse un problema grave, sino fuera porque los libros amenazan con saltar por la ventana de mi habitación en triple salto… Leer más ›
Sylvia Plath: confesiones en camisón
Son muchos los que últimamente se entregan en las redes sociales a confesiones en forma de diario, mostrando una vida lo bastante edulcorada para resultar atractiva. Acontecimientos culturales, viajes, ligues, un postureo exhibicionista en el que todo tiene cabida. Y… Leer más ›
Un hallazgo inesperado
Una vez más acabo detenida en la letra C de la Biblioteca. Me gusta pensar que Carver, Capote, Cheever, todos ellos me esperan desde su estante, como el hallazgo inesperado de la primera vez, del mismo modo que la… Leer más ›
El traje nuevo de Cheever
Lo primero que hizo John Cheever cuando llegó a Roma con su familia, mucho antes de deshacer las maletas y quitarle el polvo a la mesa del que sería su despacho en el palazzo de la Via Caetani, fue… Leer más ›
Un placer fugaz.
Todos necesitamos sentirnos queridos, que nos digan lo buenos que somos, sentirnos arropados por el calor de palabras dulces que nos miman como el abrazo de una abuela una tarde de domingo. Truman Capote buscaba este reconocimiento de un modo… Leer más ›